El litio argentino ganó protagonismo en las exportaciones con un salto del 190,5% interanual durante los primeros ocho meses de 2026. Las ventas alcanzaron los USD 1.467 millones, el mayor registro histórico para un período enero-agosto, según la Secretaría de Minería. El resultado fortalece las perspectivas de un sector estratégico para la apuesta exportadora del Gobierno de Javier Milei.
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El crecimiento también se reflejó en los despachos: las cantidades exportadas aumentaron 56,8% frente al mismo período de 2025. La diferencia con el incremento de la facturación muestra que conviene distinguir ambos indicadores: el salto cercano al 200% corresponde al valor de las ventas, mientras que el volumen físico avanzó a un ritmo menor, aunque significativo.
La expansión modificó la composición de las exportaciones mineras. El litio pasó de representar alrededor del 14% al 24,2% de las ventas del sector entre ambos períodos. El oro continúa siendo el principal producto exportado, pero el mineral utilizado en baterías ganó terreno y amplió su aporte al ingreso de divisas.
Un sector que gana peso en el comercio exterior
El desempeño de agosto confirmó esa tendencia: las exportaciones de litio sumaron USD 157 millones, un 134,2% más que un año antes, y marcaron un récord para ese mes. El informe oficial atribuyó el incremento interanual del valor exportado a la suba de los precios internacionales. La cotización del mineral sigue siendo una variable decisiva para los ingresos de la actividad.
En conjunto, la minería argentina exportó USD 6.059 millones entre enero y agosto, con un crecimiento interanual del 65,7%. Ese monto representó el 9,2% de las exportaciones nacionales y quedó apenas por debajo de los USD 6.074 millones registrados por el sector durante todo 2025. El litio contribuyó a ese avance junto con el oro y la plata.
Para la política económica de Milei, estos resultados refuerzan el argumento a favor de desarrollar recursos y atraer inversiones orientadas a la exportación. El RIGI ocupa un lugar central en esa estrategia, aunque el balance comercial no permite atribuirle por sí solo el salto registrado. El desafío será sostener la expansión productiva y convertir los proyectos de inversión en capacidad operativa: más mineral procesado, más ventas al exterior y una fuente de divisas de mayor escala.