El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, volvió a cargar contra la gestión del intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, por la situación de las familias afectadas por el derrumbe del Cerro Hermitte. El mandatario provincial cuestionó la demora del municipio para definir los adjudicatarios de las viviendas que ya están próximas a finalizarse y pidió que "dejen de jugar con la angustia y el sufrimiento de la gente".
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"Les mintieron a todos, las familias no pueden seguir esperando. Estamos terminando de construir las nuevas casas pero el intendente no da la cara y el municipio debe definir a las familias beneficiadas", expresó Torres al referirse al conflicto que aún mantiene a decenas de vecinos sin una solución definitiva.
El reclamo del gobernador se produce mientras la Provincia avanza con la construcción de las viviendas destinadas a quienes perdieron sus hogares tras la emergencia geológica que afectó al Cerro Hermitte. Sin embargo, según explicó, la entrega no puede concretarse porque el Municipio de Comodoro Rivadavia todavía no definió el listado de familias que serán adjudicatarias.
El caso del Cerro Hermitte se convirtió en uno de los episodios urbanísticos más graves de la historia reciente de la ciudad. Diversos informes técnicos habían advertido que el sector presentaba inestabilidad geológica y que no reunía condiciones para el desarrollo urbano. Pese a esas recomendaciones, durante gestiones kirchneristas se permitió avanzar con la urbanización del lugar, una decisión que terminó desencadenando el colapso del terreno y dejó a cientos de familias sin vivienda.
Desde el Gobierno provincial sostienen que la prioridad ahora es cerrar definitivamente esa etapa y brindar una respuesta concreta a los damnificados. En ese sentido, remarcan que la Provincia cumplió con la construcción de las nuevas viviendas, pero advierten que la definición de los beneficiarios depende exclusivamente del municipio.
Con este nuevo cruce, Torres endureció su postura frente al kirchnerismo de Comodoro y reclamó que se ponga fin a las demoras administrativas. Para el gobernador, las familias afectadas "no pueden seguir esperando" después de haber perdido todo en una tragedia que, según plantea, pudo haberse evitado si se hubieran respetado las advertencias técnicas sobre el riesgo de construir en la zona.