El Gobierno de Javier Milei reglamentó el nuevo sistema de atención sanitaria para extranjeros y puso en marcha uno de los cambios centrales de su reforma migratoria: quienes lleguen al país y no tengan residencia permanente ya no podrán trasladar automáticamente al Estado argentino el costo de su atención médica habitual.
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La medida completa lo establecido por el DNU 366/2025 y determina que los extranjeros deberán contar con cobertura médica o pagar previamente las prestaciones cuando sean atendidos en establecimientos dependientes del Estado Nacional.
El objetivo es que los contribuyentes argentinos dejen de financiar la atención habitual de extranjeros que no tienen residencia permanente, una situación que durante años generó cuestionamientos especialmente por el denominado “turismo médico”.
Las emergencias seguirán garantizadas
La reforma establece una diferencia fundamental: ninguna persona quedará sin atención frente a una emergencia médica por su nacionalidad o situación migratoria.
Incluso ante la duda sobre la gravedad de un caso, los profesionales deberán considerarlo una emergencia y brindar asistencia inmediata.
Tampoco habrá cambios para los extranjeros con residencia permanente, que conservarán el acceso al sistema público en las mismas condiciones que los ciudadanos argentinos.
Seguro o pago previo
El cambio alcanza principalmente a quienes se encuentren temporalmente en Argentina y requieran prestaciones que no constituyan una emergencia.
Si cuentan con un seguro de salud, el hospital deberá facturarle el costo de la atención a la aseguradora. Si no poseen cobertura, se elaborará un presupuesto y el paciente deberá pagar antes de recibir la prestación.
De esta manera, el Gobierno busca establecer una regla sencilla: la emergencia se atiende siempre, pero la atención habitual de quien no reside permanentemente en el país deberá tener quién la financie.
La reglamentación también establece mecanismos para que los hospitales nacionales puedan recuperar efectivamente el dinero de las prestaciones realizadas, evitando que esos costos terminen absorbidos por el presupuesto público.
Con la entrada en funcionamiento del nuevo esquema, Milei avanza así sobre otro de los puntos de su reforma migratoria y pone fin a la atención habitual gratuita e irrestricta para extranjeros sin residencia permanente, mientras mantiene garantizada la asistencia ante cualquier emergencia.