La “Marcha de la Bronca” llegó el sábado a Plaza de Mayo con una consigna que iba mucho más allá de una protesta: “Organizar la bronca para derrotar a Milei”. La izquierda y sectores kirchneristas marcharon desde el Congreso, hicieron un acto frente a la Casa Rosada y después se desconcentraron. El Gobierno no modificó las medidas que habían salido a cuestionar.
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La movilización comenzó alrededor de las 15:30 en Plaza del Congreso y avanzó por Avenida de Mayo. Entre sus impulsores estuvieron Myriam Bregman, Nicolás del Caño, Romina Del Plá y Gabriel Solano. También participaron organizaciones sindicales, sociales y agrupaciones vinculadas al kirchnerismo.
El blanco de los reclamos fue el recorte del gasto público y la orientación económica de Javier Milei. Son, justamente, dos ejes del programa liberal que el Gobierno defiende para reducir la intervención estatal. La izquierda los presentó como motivos para retroceder; desde una mirada favorable a las reformas, dar marcha atrás implicaría abandonar una parte central del rumbo elegido por la administración libertaria.
La protesta dejó expuesta esa disputa política. Los convocantes cuestionaron las consecuencias que atribuyen al ajuste, pero su consigna no planteó una corrección puntual: llamó a “derrotar a Milei”. Así, una marcha contra medidas económicas terminó convertida en una convocatoria para enfrentar al Gobierno en su conjunto.
Mucha bronca, ningún cambio
La distancia entre el lema y el cierre de la jornada fue difícil de disimular. La izquierda prometió organizar la bronca para derrotar al Presidente; el resultado inmediato fue un acto en Plaza de Mayo seguido por la desconcentración. No hubo anuncios oficiales ni cambios en las decisiones que motivaron el reclamo.
La marcha sirvió para que los sectores opositores mostraran su rechazo en la calle. Pero no consiguió frenar el programa liberal de Milei. Los convocantes llegaron a la Casa Rosada con una consigna de derrota para el Gobierno y se fueron sin obtener una concesión sobre las políticas que pretendían revertir.