Argentina alcanzó en enero la mayor producción de petróleo de su historia, en un momento en que el precio internacional del crudo vuelve a subir por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
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De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía, durante el primer mes del año se produjeron 4.262.675 metros cúbicos de crudo, superando el récord previo registrado en diciembre de 2025, cuando la producción había alcanzado 4.245.403 m3.
El crecimiento también se refleja en la comparación interanual. La producción aumentó 15,7 % respecto de enero de 2025, consolidando una tendencia de expansión que se viene acelerando en los últimos años.
El contraste con la década anterior es marcado: entre 2010 y 2022, la producción mensual en enero ni siquiera superaba los tres millones de metros cúbicos. En ese período, alcanzar los cuatro millones mensuales era una excepción.
Vaca Muerta como motor del crecimiento
El Ministerio de Economía destacó que la producción diaria alcanzó 882.200 barriles, lo que representa un incremento del 16,5 % en comparación con el año pasado.
El principal motor de este crecimiento es Vaca Muerta, cuya producción registró un salto del 35,5 % interanual, consolidando el peso del petróleo no convencional en el mapa energético argentino.
La provincia de Neuquén explicó cerca del 70 % del total nacional, con 2.971.259 metros cúbicos producidos en enero, lo que implicó un crecimiento de 32,37 % y un nuevo récord histórico para esa jurisdicción.
En contraste, otras provincias petroleras tradicionales como Chubut, Santa Cruz y Mendoza registraron caídas en su producción, reflejando la transformación estructural del sector energético argentino.
Precios internacionales en alza
El récord productivo coincide con un contexto internacional marcado por la escalada del conflicto entre Irán e Israel, que volvió a tensionar el mercado energético.
La posibilidad de interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo, impulsó el precio del Brent por encima de los 80 dólares por barril.
Para Argentina, este escenario abre una ventana de oportunidad estratégica, ya que la combinación de mayor producción y precios internacionales más altos podría traducirse en mayores exportaciones, ingreso de divisas y nuevas inversiones en el sector energético.
Hasta hace pocas semanas, el crudo argentino se comercializaba en torno a los 70 dólares por barril, por lo que un mercado internacional más firme podría mejorar la rentabilidad de los proyectos y acelerar el desarrollo de nuevos pozos en Vaca Muerta.
El impacto en el mercado interno
El alza del petróleo también plantea desafíos internos. El valor del crudo representa cerca del 40 % del precio final de los combustibles, por lo que una suba sostenida del barril podría trasladarse parcialmente a los surtidores.
Aun así, el récord de producción confirma el creciente peso de Argentina en el mercado energético global. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, el país comienza a consolidarse como un proveedor relevante de hidrocarburos y un actor emergente en la seguridad energética regional.