El canciller Pablo Quirno publicó un extenso documento en el que expuso los principales argumentos que sostienen el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El funcionario remarcó que la disputa continúa vigente en el plano internacional y destacó los recientes respaldos obtenidos por la Argentina en distintos organismos multilaterales.
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Quirno recordó que tanto la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y los países del Mercosur reiteraron el pedido para que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones por la soberanía. En ese contexto, sostuvo: “Cada nuevo pronunciamiento confirma que la cuestión Malvinas permanece abierta y vigente”, y agregó que “Malvinas es una causa de todos los días”.
En su análisis, el canciller repasó la evolución histórica del reclamo argentino. Explicó que, tras la independencia, el país heredó los derechos que ejercía España sobre las islas, tomó posesión formal en 1820 y creó la Comandancia Política y Militar en 1829. Esa situación cambió en 1833, cuando el Reino Unido ocupó el territorio por la fuerza, expulsó a las autoridades argentinas y estableció una población británica. Desde entonces, señaló, la Argentina mantuvo un reclamo ininterrumpido por la vía diplomática.
El funcionario también hizo foco en el aspecto jurídico de la controversia. Recordó que la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1965, reconoció formalmente la existencia de una disputa de soberanía e instó a ambos países a negociar una solución. En ese sentido, sostuvo que “El tiempo no convierte una ocupación ilegítima en soberanía” y rechazó que el principio de autodeterminación pueda aplicarse al caso de Malvinas, al considerar que la población fue implantada luego de la ocupación británica.
Además, Quirno cuestionó la explotación unilateral de recursos naturales y la presencia militar del Reino Unido en el Atlántico Sur. Señaló que en las islas viven cerca de 3.000 habitantes, mientras permanecen desplegados alrededor de 1.200 efectivos militares británicos, una relación que, según afirmó, evidencia el carácter estratégico del enclave. También recordó que la Constitución Nacional establece como objetivo permanente recuperar el ejercicio pleno de la soberanía respetando el modo de vida de los habitantes de las islas.
Finalmente, el canciller ratificó que la administración de Javier Milei continuará impulsando el reclamo mediante la diplomacia y el derecho internacional. “Nuestro reclamo no prescribe, no se resigna y no se abandona”, afirmó. Y concluyó con una definición que sintetiza la postura oficial: “Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”.