El gendarme argentino Nahuel Gallo regresó esta madrugada a la Argentina luego de pasar 448 días detenido como rehén del régimen chavista en Venezuela, en uno de los episodios diplomáticos más graves entre ambos países en los últimos años. El uniformado fue liberado del penal de El Rodeo 1 y arribó a Ezeiza cerca de las 04:30, donde fue recibido por su familia y autoridades nacionales.
Te puede interesar
Vestido con uniforme de fajina, Gallo descendió del avión y se fundió en un abrazo con su hijo Víctor, de tres años, a quien no veía desde hacía casi un año y medio. En la pista lo esperaban su pareja, María Alexandra Gómez, y su madre, en una escena de fuerte carga simbólica tras casi 15 meses de cautiverio.
El gendarme había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela desde Colombia, acusado sin pruebas de terrorismo y espionaje por el régimen de Nicolás Maduro. Permaneció incomunicado y sin garantías judiciales en una cárcel denunciada por organismos de derechos humanos, mientras el gobierno argentino reclamaba su liberación internacionalmente.
Durante su cautiverio, el caso se transformó en símbolo del uso de detenidos extranjeros como herramienta política del chavismo. La Cancillería argentina denunció la detención como arbitraria y presentó acciones ante organismos internacionales y la Corte Penal Internacional, en un contexto de ruptura diplomática y confrontación con Caracas.
La liberación se produjo tras meses de presión internacional y en medio de un proceso de excarcelaciones de presos políticos en Venezuela. Gallo fue trasladado en vuelo privado hacia Buenos Aires y recuperó la libertad el 1 de marzo, poniendo fin a más de 14 meses de cautiverio.
En Ezeiza se desplegó un operativo especial y pasillo de honor de Gendarmería, en un recibimiento que reflejó la dimensión institucional del caso. Funcionarios nacionales acompañaron el arribo del uniformado, cuya detención había escalado a conflicto diplomático internacional.
El regreso de Gallo cierra uno de los episodios más tensos entre Argentina y el régimen venezolano reciente y reabre el debate sobre presos políticos y derechos humanos en Venezuela, donde aún permanecen extranjeros detenidos por motivos políticos.
Tras 448 días de incertidumbre y presión diplomática, el gendarme volvió a su país y a su familia, en el final de un cautiverio denunciado internacionalmente como detención arbitraria del régimen chavista.