La senadora Patricia Bullrich cuestionó la marcha impulsada por sectores de izquierda bajo la consigna Ni Una Menos y defendió el enfoque del Gobierno de Javier Milei en materia de seguridad y protección de las mujeres.
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A través de sus redes sociales, la dirigente sostuvo que existe una diferencia entre quienes utilizan la agenda de género con fines políticos y quienes impulsan medidas concretas para combatir los delitos violentos.
"El feminismo que defiendo es el que protege a las mujeres. A todas", afirmó Bullrich al iniciar un mensaje que luego fue respaldado públicamente por el presidente Milei.
La legisladora destacó que durante la actual gestión se avanzó con herramientas como el Registro de ADN para Violadores, el fortalecimiento del Sistema Penitenciario y distintas políticas orientadas a endurecer las consecuencias para quienes cometen delitos graves.
En ese sentido, aseguró que la defensa de las mujeres no pasa por estructuras burocráticas o discursos simbólicos, sino por garantizar que quienes cometen crímenes enfrenten sanciones efectivas. "El que las hace, las paga", resumió.
Bullrich también cuestionó a sectores políticos que, según sostuvo, durante años rechazaron iniciativas destinadas a endurecer las penas para delincuentes sexuales o limitar beneficios para condenados por delitos graves.
Uno de los puntos centrales de su mensaje estuvo vinculado al caso de Agostina Vega, la adolescente asesinada en Córdoba. La senadora rechazó los intentos de utilizar políticamente el crimen y sostuvo que la responsabilidad debe recaer exclusivamente sobre el autor del hecho.
"Hay un asesino con nombre y apellido", afirmó, al tiempo que cuestionó las interpretaciones que trasladan la responsabilidad a factores generales o colectivos.
Además, remarcó que las políticas impulsadas por el Gobierno buscan fortalecer la capacidad del Estado para prevenir delitos, investigar agresores y garantizar penas efectivas para quienes atenten contra la vida y la integridad de las víctimas.
Bullrich también apuntó contra lo que definió como un feminismo partidario que prioriza la construcción política por encima de los resultados concretos. Según expresó, la verdadera defensa de las mujeres requiere herramientas efectivas, respaldo institucional y una política criminal firme frente a los violentos.
Sobre el final de su mensaje, reclamó que los autores de delitos aberrantes reciban condenas severas y sostuvo que ciertos crímenes no pueden tener beneficios ni privilegios.
El presidente Javier Milei respaldó públicamente las declaraciones de la senadora y definió su intervención con una sola palabra: "Masterclass".
El intercambio volvió a poner en el centro del debate las diferencias entre el enfoque de seguridad impulsado por el Gobierno nacional y las posiciones sostenidas por sectores de izquierda y del kirchnerismo respecto a la política criminal y la violencia de género.