La confianza en el Gobierno de Javier Milei volvió a crecer en agosto y mostró un salto particularmente fuerte entre los argentinos más jóvenes, según el último Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella.
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El indicador general alcanzó los 2,06 puntos, lo que significó una suba mensual del 6,4% respecto de julio. La mejora se extendió además a diferentes segmentos sociales y a cuatro de los cinco componentes utilizados para medir la percepción sobre la administración nacional.
El dato más contundente apareció entre los jóvenes de 18 a 29 años. La confianza dentro de ese segmento escaló hasta los 2,80 puntos y creció 66,3% en apenas un mes, convirtiéndose en el grupo etario con mayor respaldo al Gobierno.
También hubo una recuperación entre las personas de 30 a 49 años, donde el índice avanzó un 14% y llegó hasta los 1,99 puntos.
Milei supera a gobiernos anteriores en el mismo momento de gestión
La medición adquiere otra dimensión al comparar el resultado con anteriores presidencias en el mes 32 de mandato.
Los 2,06 puntos registrados por Milei superan los 1,94 que tenía Mauricio Macri en el mismo período de su presidencia, una diferencia del 5,9%.
La brecha resulta todavía mayor frente a los gobiernos kirchneristas. El indicador actual está 13,1% por encima del segundo mandato de Cristina Kirchner y un 14,6% sobre el registro correspondiente a su primera presidencia.
La mayor diferencia aparece frente a Alberto Fernández, cuyo índice se encontraba en 1,18 puntos a la misma altura de su mandato. En comparación, el nivel de confianza actual resulta 74,1% superior.
Mejoraron cuatro de los cinco indicadores
El avance de agosto también se reflejó en los componentes internos del ICG.
La percepción sobre la eficiencia del Gobierno creció 12,6%, hasta alcanzar 2,02 puntos, mientras que la evaluación sobre la preocupación por el interés general avanzó 12,8%, hasta 1,71.
La evaluación general del Gobierno mejoró 7,6% y llegó a 1,76 puntos. El indicador de honestidad, por su parte, avanzó 2,7% y se ubicó en 2,52 puntos, uno de los valores más elevados de la medición.
La capacidad para resolver problemas fue el único componente prácticamente sin cambios: alcanzó los 2,29 puntos, con una variación positiva de apenas 0,3%.
El informe también encontró diferencias según género y ubicación geográfica. Entre los hombres, el ICG alcanzó 2,26 puntos y aumentó 7,2%, mientras que entre las mujeres llegó a 1,78 puntos, con una mejora del 2,1%.
El interior del país volvió a registrar el mayor nivel de confianza, con 2,25 puntos y un crecimiento mensual del 7,7%. En el Gran Buenos Aires llegó a 1,72 puntos y en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en 1,92.
También hubo avances según nivel educativo. Entre quienes cuentan con estudios terciarios o universitarios, la confianza creció 11,6%, mientras que entre las personas con educación primaria el salto alcanzó el 19,5%.
La medición de agosto deja así una señal política favorable para el oficialismo: la confianza general volvió a crecer y el salto más pronunciado se produjo entre los jóvenes, un segmento históricamente relevante dentro de la base electoral libertaria.