El juicio contra el piquetero Ramón Alberto “Tito” López entró en una fase caliente y sumó un fuerte condimento político tras sus declaraciones en plena audiencia en Resistencia.
Te puede interesar
En ese marco, López lanzó una frase explosiva que reconfigura el caso: “ÉL ES PARTE”, en referencia directa al exgobernador Jorge Capitanich, a quien dejó pegado con la trama que hoy se investiga en la Justicia.
No se trató de una mención al pasar. El dirigente social, hoy sentado en el banquillo junto a su familia, apuntó directamente contra el poder político que lo rodeó durante años, en una causa que incluye lavado de activos, fraude al Estado, asociación ilícita y usurpación de tierras.
Las declaraciones se dieron en el marco de una nueva audiencia del juicio oral, donde además comenzaron a aparecer denuncias por usurpaciones, un eje que refuerza la hipótesis de un esquema organizado de ocupación y manejo irregular de tierras con respaldo estatal.
El impacto político es inmediato: López no es un actor aislado. Durante años fue un referente territorial con peso dentro del entramado social del Chaco, históricamente vinculado al kirchnerismo y a la gestión de Capitanich.
El proceso, que se lleva adelante en el Tribunal Oral Federal de Resistencia, busca determinar si existió una estructura que operó con fondos públicos, beneficios irregulares y cobertura política.
Todos los imputados llegaron al juicio detenidos, en una causa que pone bajo la lupa el funcionamiento de organizaciones sociales y su relación con el Estado en los últimos años.
Con su frase, López dejó de hablar solo de su defensa y pasó a marcar responsabilidades hacia arriba, en un expediente que ahora no solo investiga delitos económicos, sino también posibles conexiones políticas.
El mensaje es claro: en medio del juicio, el propio acusado rompió el silencio y apuntó al corazón del poder chaqueño.