En medio del conflicto universitario, datos oficiales sobre la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA contradicen la narrativa de desfinanciamiento y “fuga docente”. Según los registros, la planta pasó de 2023 cargos en mayo de 2023 a 2095 en febrero de 2026, evidenciando un crecimiento sostenido de la estructura académica.
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El aumento implica más de 120 cargos adicionales en menos de tres años, en un contexto donde distintos sectores venían denunciando recortes. Lejos de esa lectura, los números muestran una expansión concreta del plantel docente.
El detalle refuerza la tendencia: las dedicaciones simples —las más numerosas— crecieron de 1404 a 1527 cargos, mientras que las dedicaciones exclusivas y semiexclusivas se mantuvieron estables, sin caídas significativas.
La polémica se encendió luego de que desde la cuenta oficial de Exactas UBA se afirmara que 438 docentes e investigadores dejaron la facultad desde la asunción del gobierno de Javier Milei, con un ritmo de “uno cada dos días”.
Desde el Gobierno salieron al cruce. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, cuestionó las cifras y aseguró que no existe una caída en la planta docente, sino lo contrario.
Además, el funcionario vinculó el conflicto con el clima político dentro de la universidad y señaló que, tras un acto encabezado por Axel Kicillof, se interrumpió el dictado normal de clases.
En paralelo, el Gobierno nacional endureció su postura frente a los paros y dio 48 horas a las universidades para presentar un plan que garantice la continuidad académica.
El requerimiento incluye asegurar el acceso a clases, implementar modalidades alternativas como virtualidad y garantizar que los estudiantes no pierdan regularidad ni exámenes.
Además, desde la Casa Rosada dejaron un mensaje claro: el financiamiento estatal está condicionado al funcionamiento efectivo del sistema, y advirtieron que podrían revisarse recursos si no se cumple con la prestación del servicio.
De esta manera, el conflicto universitario suma un nuevo capítulo, con datos que cuestionan el relato de crisis estructural y un Gobierno que presiona para que las clases se sostengan.