En una sesión que se extendió hasta pasada la medianoche, el Senado aprobó en general la Reforma Laboral promovida por el presidente Javier Milei, con 42 votos afirmativos y 30 negativos, superando con amplitud la mayoría requerida. El tablero electrónico confirmó el resultado cerca de la 1:23 de la madrugada del 12 de febrero, en una jornada atravesada por fuertes cruces políticos y disturbios en las inmediaciones del Congreso.
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El proyecto constituye uno de los pilares del denominado Consejo de Mayo y propone una transformación estructural del régimen laboral vigente desde hace más de cinco décadas. Entre sus ejes centrales figuran la promoción de acuerdos laborales vinculados a la productividad, la revisión de aportes compulsivos a sindicatos y cámaras empresariales, la eliminación de la ultraactividad indefinida de convenios vencidos y el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante el debate, el oficialismo sostuvo que el sistema actual desincentivó la contratación formal y multiplicó la litigiosidad, afectando la generación de empleo privado. Desde la oposición, en cambio, cuestionaron el tratamiento parlamentario y advirtieron sobre eventuales impactos en derechos adquiridos.
Mientras se desarrollaba la sesión, en el exterior del Congreso se registraron incidentes violentos protagonizados por grupos de izquierda, con lanzamiento de piedras y bombas molotov contra las fuerzas de seguridad. El operativo permitió garantizar el funcionamiento institucional del Senado. Según el parte oficial, seis efectivos resultaron heridos y hubo 37 detenidos y alrededor de 40 demorados. También se reportaron daños en el mobiliario urbano.
Con esta media sanción, el Gobierno consolida un avance clave en su agenda de reformas económicas. El proyecto continuará ahora su trámite en la Cámara de Diputados, donde se definirá el futuro de una de las iniciativas más ambiciosas de la actual administración.