El asesinato de David Elías Ojeda Vázquez, un joven de 23 años atacado por motochorros en José C. Paz, provocó una movilización de familiares, amigos y vecinos que recorrieron el centro del distrito para exigir justicia y reclamar respuestas frente a la inseguridad.
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La marcha terminó frente a la Municipalidad de José C. Paz, donde los manifestantes mostraron carteles con la imagen de la víctima y reclamaron la captura de los responsables. Durante la protesta, vecinos denunciaron falta de patrulleros, presencia de drogas y reiterados episodios delictivos. Uno de los participantes describió al distrito como “tierra de nadie”.
Ojeda Vázquez había salido de un gimnasio cerca de las 21.20 del lunes y circulaba por la zona de Polonia y Piñero cuando dos delincuentes en moto, vestidos como repartidores, lo interceptaron. Le dispararon por la espalda, le robaron la motocicleta y escaparon. El joven fue trasladado al Hospital Mercante, donde murió como consecuencia de las heridas.
La investigación intenta reconstruir la fuga de los atacantes mediante cámaras de seguridad aportadas por vecinos. Los investigadores lograron establecer parcialmente el recorrido de los sospechosos, aunque hasta el momento no obtuvieron imágenes que permitan identificar con claridad sus rostros.
El crimen también abrió un nuevo frente político dentro del peronismo bonaerense. La Municipalidad, conducida interinamente por Lorena Espina pero bajo el liderazgo político de Mario Ishii, responsabilizó al gobierno de Axel Kicillof por la situación de seguridad. “Exigimos al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, reforzar la seguridad en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires y en especial en nuestro distrito”, señaló el comunicado oficial.
Desde el municipio aseguraron que destinan recursos propios para abastecer de combustible y reparar móviles de la Policía Bonaerense y sostuvieron que “el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires debe asumir la total y completa responsabilidad” por la seguridad. El pronunciamiento volvió a exponer las diferencias entre Ishii y Kicillof, que ya protagonizaron otros cruces en los últimos meses.
Mientras continúa la búsqueda de los responsables del asesinato, los vecinos reclamaron mayor presencia policial y medidas de prevención. El crimen de Ojeda Vázquez volvió a colocar la inseguridad del conurbano en el centro de la discusión y sumó presión sobre la administración bonaerense.