En el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la empresa Pampa Energía presentó un ambicioso proyecto para construir una megaplanta de fertilizantes en Bahía Blanca, con una inversión estimada en USD 2.400 millones.
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La iniciativa, denominada “Fértil Pampa”, busca transformar el gas de Vaca Muerta en 2,1 millones de toneladas anuales de urea a partir de 2030, con el objetivo de fortalecer el agro y posicionar a la Argentina como proveedor regional.
El proyecto tendrá un fuerte impacto económico: se estima que generará USD 890 millones anuales en divisas, con un 60% de la producción destinada a exportaciones, principalmente hacia Brasil.
Actualmente, el país depende en gran medida de la importación de fertilizantes, por lo que esta inversión apunta a sustituir compras externas y mejorar la competitividad del sector agroindustrial.
La ubicación en el Polo Industrial de Bahía Blanca no es casual: el complejo contará con acceso a gasoductos, energía, infraestructura portuaria y agua de mar desalinizada, lo que permitirá optimizar costos y logística.
En términos de empleo, el proyecto generará 3.500 puestos de trabajo durante la construcción y alrededor de 300 empleos permanentes una vez en funcionamiento.
El desarrollo energético será clave. La compañía, liderada por Marcelo Mindlin, proyecta aumentar su producción de gas para abastecer directamente la planta con recursos propios de la cuenca neuquina.
Además, la inversión podría contar con financiamiento de organismos internacionales como el BID y la Corporación Financiera Internacional (CFI), lo que refuerza el interés global por el proyecto.
El contexto internacional también juega a favor: el precio de la urea viene en alza por tensiones geopolíticas, lo que abre una oportunidad para posicionar a la Argentina como exportador.
En paralelo, la empresa ya tiene en carpeta nuevas inversiones bajo el RIGI, incluyendo un desarrollo energético en Neuquén por USD 4.500 millones, consolidando una estrategia de expansión a gran escala.
Con este tipo de proyectos, el Gobierno busca convertir recursos naturales en industria, exportaciones y empleo, en un modelo que apuesta al crecimiento a partir de la inversión privada.