La Argentina formalizó este miércoles su ingreso a la coalición global de minerales críticos impulsada por Estados Unidos, una iniciativa internacional orientada a diversificar el abastecimiento de tierras raras y disminuir la dependencia de Occidente respecto del dominio chino en un sector considerado clave para la economía, la industria y la defensa.
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La convocatoria fue encabezada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien reunió en Washington a representantes de 55 países durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos. En ese marco, la Argentina adhirió al Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos, según informó oficialmente la Cancillería.
El documento suscripto establece el compromiso de los países firmantes de desarrollar cadenas de valor seguras, resilientes y competitivas, con reglas claras que favorezcan inversiones productivas de largo plazo. El objetivo central es acompañar el crecimiento sostenido de la demanda global asociada a tecnologías estratégicas, como la transición energética, la digitalización y la industria de defensa.
En representación de la Argentina, el acuerdo fue firmado por Pablo Quirno, junto al vicesecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, en una señal explícita de alineamiento diplomático en materia de recursos estratégicos.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores destacaron que la adhesión a la coalición abre oportunidades concretas de crecimiento económico. En 2025, las exportaciones mineras argentinas alcanzaron un récord de USD 6.037 millones, con un crecimiento interanual cercano al 30%, impulsadas por los incentivos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
En ese contexto, minerales críticos como el litio y el cobre se consolidan como pilares para la generación de divisas, el empleo calificado y el desarrollo de las economías regionales, en un escenario de mayor previsibilidad macroeconómica y reglas estables para la inversión.
Las estimaciones oficiales indican que las exportaciones totales del país podrían alcanzar los USD 100.000 millones en los próximos siete años, con una participación creciente del sector minero, que podría superar los USD 20.000 millones y escalar a más de USD 30.000 millones hacia el final de la próxima década.
Durante el encuentro en Washington, Rubio vinculó de manera directa la seguridad de las cadenas de suministro con la capacidad de los Estados para preservar su soberanía en el siglo XXI. El foco de la iniciativa es limitar el control de China sobre materiales estratégicos esenciales para la infraestructura, la industria y la defensa.
Desde la óptica estadounidense, la Argentina reúne condiciones diferenciales para convertirse en un socio clave: abundancia de recursos, geología favorable, ubicación estratégica y experiencia acumulada en minería. Para Washington, el país ya dio pasos significativos que lo posicionan como un actor relevante en el nuevo mapa global de suministros críticos.
La adhesión se inscribe además en una sintonía política más amplia entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump, que comparten una visión estratégica en materia de seguridad, comercio y defensa. En ese marco, el acuerdo refuerza el alineamiento con Estados Unidos y consolida a la Argentina como un socio confiable en la disputa global por los recursos que definirán el desarrollo tecnológico y económico de las próximas décadas.