La Libertad Avanza convirtió el debate sobre Uber y DiDi en una derrota política para el proyecto de Pablo Javkin: logró eliminar las tarifas mínimas y las tasas específicas que contemplaba la propuesta original. Con esos cambios, el Concejo Municipal de Rosario aprobó la ordenanza que habilita el funcionamiento de plataformas como Uber y DiDi.
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La iniciativa recibió 18 votos afirmativos y 10 negativos, con el acompañamiento de Unidos y LLA y el rechazo del peronismo y sus aliados. El texto encuadra la actividad como un servicio de movilidad privado, con requisitos para empresas, conductores y vehículos.
El resultado representa un triunfo concreto para la agenda libertaria: las aplicaciones podrán competir sin un precio mínimo impuesto por el municipio ni una nueva tasa específica sobre su actividad.
El piso tarifario que no sobrevivió a la negociación
El proyecto original contemplaba una tarifa mínima para evitar que las aplicaciones compitieran con el sistema de colectivos. LLA rechazó esa intervención y defendió que el precio surgiera del acuerdo entre privados.
Después de las negociaciones, el oficialismo aceptó retirar ese punto y las tasas previstas. La tarifa quedó desregulada, uno de los principales reclamos del bloque libertario para acompañar la iniciativa.
La diferencia impacta directamente sobre la competencia: un piso obligatorio impide ofrecer viajes por debajo del valor fijado por el Estado, incluso cuando conductores y pasajeros están dispuestos a contratar a otro precio. Su eliminación permite que las plataformas definan sus valores según la oferta y la demanda.
La derrota política del proyecto de Javkin
Antes de la votación, el concejal libertario Juan Pedro Aleart cuestionó las demoras del Ejecutivo municipal para habilitar el debate y sostuvo que su espacio impulsaba la discusión desde febrero.
“Hubo mucha resistencia”, afirmó. También denunció que los conductores enfrentaban multas superiores a los $2,5 millones, retenciones de vehículos y de licencias durante los controles municipales.
Aleart destacó que el acuerdo permitiría avanzar con libertad tarifaria y sostuvo que también buscarán reducir las cargas que pesan sobre taxis y remises, para mejorar las condiciones de competencia.
La concejala de LLA Anabel Encina reivindicó el papel de su bloque durante la sesión: “La Libertad Avanza está corriendo la agenda de la ciudad”.
Qué requisitos siguen vigentes
La ordenanza crea un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte, en el que deberán inscribirse las empresas. Las autorizaciones tendrán una vigencia de cinco años y las compañías deberán remitir información anonimizada sobre su actividad al Ente de la Movilidad.
Los conductores necesitarán licencia profesional. Quienes tengan categoría B1 dispondrán de seis meses para obtener la D1, con posibilidad de una prórroga por otros seis.
Los vehículos deberán acreditar la revisión técnica correspondiente al transporte de pasajeros y exhibir la identificación de la plataforma junto con un código QR que permita consultar los datos del automóvil y del conductor.
Uber Moto quedó afuera
La negociación no resolvió todas las diferencias. El transporte de pasajeros en motos quedó excluido, una decisión que el oficialismo vinculó con cuestiones de seguros y normativa aplicable.
LLA adelantó que presentará otro proyecto para habilitar esa modalidad y continuar la discusión.
La ordenanza mantiene controles sobre la actividad, pero elimina restricciones económicas que formaban parte de la propuesta inicial. El municipio conservará su función de fiscalización sin imponer cuánto debe costar, como mínimo, cada viaje.