El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este jueves su postura frente al régimen iraní y lanzó una fuerte advertencia en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
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“No voy a ser mucho más paciente. Deberían llegar a un acuerdo”, afirmó Trump durante una entrevista televisiva luego de reunirse con Xi Jinping en Beijing.
Las declaraciones llegaron tras nuevos incidentes en el estrecho de Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo y eje central de la actual crisis geopolítica.
Según informó la Casa Blanca, Trump y Xi coincidieron en varios puntos estratégicos vinculados al conflicto: impedir que Irán obtenga armas nucleares, evitar la militarización de Ormuz y sostener abierto el tránsito marítimo en la región.
El mandatario estadounidense aseguró además que el presidente chino le confirmó personalmente que Beijing no enviará equipamiento militar al régimen iraní. “Dijo que no va a dar equipo militar, lo cual es una declaración importante”, sostuvo Trump.
En paralelo, Washington mantiene la presión diplomática y económica sobre Teherán mientras las negociaciones permanecen prácticamente paralizadas. Estados Unidos exige que Irán abandone el enriquecimiento de uranio, entregue sus reservas nucleares y reduzca su influencia militar en la región.
Por su parte, el régimen iraní reclama el levantamiento de sanciones económicas y mayores garantías sobre su posición estratégica en Medio Oriente.
La tensión también impacta sobre el comercio energético global. Desde el inicio del conflicto, el tránsito marítimo en Ormuz sufrió fuertes alteraciones y varias embarcaciones redujeron operaciones por temor a nuevos ataques en la zona.
Funcionarios estadounidenses sostienen además que la capacidad militar iraní se debilitó significativamente durante los últimos meses, aunque reconocen que Teherán todavía conserva infraestructura misilística y capacidad de presión sobre el Golfo Pérsico.
Mientras tanto, la administración Trump busca consolidar un frente internacional de presión diplomática y energética para forzar a Irán a aceptar un acuerdo bajo condiciones favorables para Occidente.