Una auditoría interna del PAMI detectó un esquema millonario de irregularidades en prestaciones oftalmológicas, en el marco del proceso de revisión impulsado por el gobierno de Javier Milei. El informe vincula estas maniobras con prácticas heredadas de gestiones anteriores asociadas al kirchnerismo, y expone patrones sistemáticos de fraude que afectan tanto a los afiliados como a las finanzas del organismo.
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El relevamiento, basado en cruces de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y auditorías prestacionales, identificó maniobras replicadas en distintas provincias como Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos y La Rioja, además de ciudades como Concordia. Según los auditores, no se trata de hechos aislados sino de un esquema extendido, con circuitos que se sostuvieron en el tiempo.
Entre las prácticas detectadas se destaca la sobrefacturación de anteojos, donde se recetaban lentes de bajo costo pero se facturaban módulos de alta graduación, hasta cinco veces más caros. Mientras el afiliado recibía un producto económico, el sistema abonaba valores premium: de $4.941 a $27.204 por módulo.
También se identificaron prestaciones fantasma, con consultas sin historia clínica, estudios no realizados y órdenes sin respaldo médico. En algunos casos, hasta el 50% de las prácticas auditadas carecía de documentación, a lo que se suma la manipulación de códigos para facturar consultas de mayor valor.
El informe detectó además circuitos cerrados con conflicto de interés, donde profesionales derivaban pacientes a ópticas vinculadas familiarmente, y un esquema de cobros indebidos a afiliados por prestaciones que debían ser gratuitas. Se registraron casos en los que los pacientes pagaron hasta USD 1.500 más $353.500, mientras el servicio también era facturado al organismo.
Las irregularidades quedaron documentadas en casos concretos: 606 episodios de sobrefacturación en Santiago del Estero, 613 en Entre Ríos y 830 concentrados en un solo médico en Concordia, entre otros. Además, se detectaron volúmenes de prácticas incompatibles con la actividad médica real, como 689 órdenes en un día o 283 prácticas en cinco horas.
Estas maniobras forman parte de una investigación más amplia que ya derivó en al menos seis causas judiciales activas, impulsadas por el organismo junto a unidades fiscales especializadas. El proceso de auditoría busca desarticular estructuras de fraude arraigadas y avanzar en la transparencia del sistema, en un área clave para millones de jubilados.